
Pues me lo pasé muy bien, si señor. Aunque no pude subir a lo de los arboles a hacer el Spiderman un ratejo. La casita del camping una

Fuimos a Hervas por enésima vez, pero muy bien, tan bonito como siempre (igual que Plasencia, jeje). Pero me gustó mucho el paisaje del que pudimos disfrutar subiendo al Puerto de Honduras, 32 kilómetros de cuuuuurvas y más cuuuurva que hicieron que Javi se marease como una nenaza mientras veía fotos (bueno, eso fue el día después, pero tenía que decirlo.)


También me dio tiempo a desarrollar un poquito más mi faceta de fotógrafo regulero con estas fotos que veis encima del párrafo. Y minutos más tarde pude ver reflejado mi frikismo en un señor que andaba por el mismo sitio haciendo este tipo de fotos. No sé cuales habrán quedado más chulas, las suyas o las mías, porque las del señor aquel eran a un pedrolo y su mujer estaba poniendo cara de "en fin, menos mal que el butanero me da caña los jueves...".

Los que se lo pasaron también muy bien fueron los valientes que se subieron a los circuitos arbóreos. Aquí vemos a unos de ellos a contraluz espatarrao pero feliz. Al día siguiente, dolor de entrepierna. Y como no quiero terminar la entrada con la palabra "entrepierna", me despido de vosotros hasta el viernes, esperando vuestros comentarios. Un saludo gañanes.

Aaaah, os dejo con la portada de mi nuevo disco de balada country que titularé: "Amores de Otoño, que te alegran el ...". Susana, no se me ocurre el final del título, a ver si me puedes dar una idea.