Os dejo con una foto de mi bolita de masa antes de ser pizza (o de terminar en la basura). Dentro de unas horas: el resultado.
Resultado del experimento: tras un estudio subvencionado por Sal de Fruta ENO, hemos concluido que somos unos auténticos negaos para hacer cualquier cosa parecida a una masa de pizza.
Nuestro estómago opina: "Sois todos unos hijos de la grandísima...". Acto seguido hizo un extraño gruñido y decidimos acompañarlo al water, ya que allí nos seguiría contando con otro tipo de ejemplos más gráficos lo que opina de nosotros.
La masa tras su estupendo aspecto y textura (no es broma), escondía una sabor a harina que la hacía infumable. Ahora, lo que le pusimos encima... que rico!!!: salsa barbacoa, queso emmental, carne de ternera picada frita con perejil y pimienta negra, bacon, orégano y los bordes rellenos de queso en loncha. Una delicia, vamos, pero la próxima vez en una base congelada marca Carrefour.
Eso si, no nos rendiremos. Chao.
Última hora: hemos probado un segundo intento y !LO HEMOS CONSEGUIDO¡. El truco: dejar reposar la masa 2 horitas o más, cosa que no hicimos ayer. Yuhu!.